domingo, 12 de noviembre de 2017

INDICE CRONICA DE CONCIERTOS

DARE / STRANGERS
FREEDOM CALL / DRAGONHAMMER / IN VAIN
GAMMA RAY / RHAPSODY OF FIRE
BURNING KINGDOM / BLACK ROCK
DARK MOOR
DANNY VAUGHN (Acústico)
DR. SNAKE / ROKKEN
AIRBOURNE / BLACK SPIDERS
BLACK ROCK
FIREFEST 2013
HOMENAJE A PACHI ESCOLANO (RON & BLUES + AMIGOS)
LEYENDA / ANTIGUA / SAVE US
UZZHUAIA
RISING (Tributo a Rainbow)
WIGELIUS
GRANITO ROCK 2013
ECLIPSE / STRANGERS
JEFF SCOTT SOTO / JORGE SALAN
BARÓN ROJO
THE VAL
BASICO
HELLOWEEN / GAMMA RAY / SHADOWSIDE
CUATRO GATOS
BEETHOVEN R. + SEXPLOSION
GAUNTLET
FIESTA LIVE4AOR / VIGILANTE
ÑUAGE
TEN
SCORPIONS / THE ELECTRIC DUCKS
FIREFEST 2012 
METAL LEGEND
ALIEN / HARDREAMS / CHASING VIOLETS
ÑU
GRANITO ROCK 2012
OBUS
LITTLE CAESAR
EDEN LOST
FIESTA XXV ANIVERSARIO “LA CABAÑA DEL TIO ROCK”
METAL LEGEND
FREEDOM CALL / DÖRIA / BLOODY GRASS
MIGUEL OÑATE
ALHANDAL
RON & BLUES
TED POLEY / GÜRU
JORGE SALAN
WORK OF ART + DYNAZTY
THE VAL
‘77
PAUL DI´ANNO / EVERDREAM / TUBULTO
OBUS
BARÓN ROJO
BARÓN ROJO (HEADBANGER'S OPEN AIR)
GRANITO ROCK 2011
DAMN GANG / CAIDA LIBRE
ÑU
LA CREMA
BANZAI / CRIPTA / CON MORA
CINDERELLA / JORGE SALAN
QUIREBOYS
CROWN OF THORNS
FM
DARK MOOR
FIESTA 24 ANIVERSARIO LA CABAÑA DEL TIO ROCK
FREEDOM CALL / EDEN
BÁSICO / TERMINAL 6 / DULCE NEUS
INIDICE CRONICA DE CONCIERTOS (Desde Junio 2008 hasta Diciembre 2010
INDICE CRONICA CONCIERTOS (Hasta Mayo 2008)

MR. BIG / THE ANSWER / FASTER PUSSYCAT

10 de noviembre 2018. Sala La Riviera

Variada oferta hard rockera la que teníamos en la sala de la ribera del Manzanares el pasado viernes con el paso por la capital de España de y una de la giras más interesantes de los últimos meses. Abarcando desde el sleazy hasta el virtuosismo, pasando por el rock setentero nos encontrábamos con tres competentes bandas, que sobre todo con el reclamo de los cabezas de cartel, congregaron a más de un millar de fieles que prácticamente coparon el aforo del local.

Comenzaron con exquisita puntualidad a las 18:45 los angelinos FASTER PUSSYCAT, una banda que en los ochenta compartió titulares y escenarios con artistas como L.A. Guns, Alice Cooper, Kiss o Motley Crue entre otros, obteniendo cierta repercusión pero quedando prácticamente en un grupo de culto que se separó en 1993 para retomar su actividad en 2001 únicamente con el vocalista Tamie Downe permaneciendo en su formación. De su primera etapa quedan registrados tres trabajos y en la del siglo XXI uno en estudio y otro en directo, grabados prácticamente con la misma alineación que pudimos ver en directo en Madrid, con Chad Stewart a la batería, Danny Nordhal al bajo y Xristian Simon a la guitarra, además del más joven Ace Von Johnson a la otra guitarra que se incorporó en 2010 al grupo.
Los cinco nos ofrecieron media hora de divertido rock sleazy sonando realmente bien, algo que me agradó y sorprendió con Tamie erigiéndose como macarra y altivo maestro de ceremonias, cantando bastante bien, perfectamente secundado a los coros por el resto de la banda, con especial mención a Chad que desde su batería metió un buen puñado de voces. Abrieron con la dura “Jack The Bastard” de su tercer trabajo “Whipped” (1992) sonado limpios y potentes, para seguir sin pausa con la más arrastrada y callejera “Cathouse”, uno de los himnos de su primera entrega homónima de 1987 que les llevó a entrar en el circuito sleazy y que sonó también muy bien.
Mínima presentación con el “fuck” o “fucking” como palabras recurrentes por parte de un arrogante Tamie antes de atacar entre las palmas de los cada vez más numerosos y participativos asistentes con “Slip of the Tongue” resaltando sus coros, ensuciándose un poco el sonido con la más reciente “Number One With a Bullet” en la que el bajista Danny no paró de animar y provocar al público.
Momento tierno y entrañable con la balada “House of Pain” que fue otro de los temas que más sonaron en su momento cuando publicaron “Wake Me When It’s Over” (1989), tema lento sleazy de manual que puso la nota romántica siendo muy bien recibida. Para el final los dos temas más claros y gamberros “Bathroom Wall” marcado por sus contagiosos redobles de batería y por su descarado estribillo, para finalizar con una gran “Babylon” con los coros acompañando con acierto y con Chad doblando a Tamie en algunas estrofas, con un guiño final al “Ace Of Spades” de Motorhead. Breve pero intenso concierto el que nos ofrecieron los californianos que fue un perfecto entrante para los que venía a continuación.

Cuartito de hora de rigor para cambiar equipo y telón en el escenario, ya con la sala tomando color y calor con bastante más público que al principio para recibir a los británicos THE ANSWER. Una banda que me conquistó con su primer disco “Rise” (2006) en el que a pesar de su juventud rescataban los sonidos hard rockeros más clásicamente setenteros, para ir haciéndoseme luego algo aburridos en sus siguientes entregas, refrendándolo en las dos ocasiones anteriores en las que tuve oportunidad de verles en directo, la última hace unos meses en el Garage Sound Festival de Rivas donde no me convencieron demasiado.
Pero en esta ocasión que nos ocupa me han gustado bastante más, les he visto más dinámicos y concretos, sin perderse en solos alargados ni desarrollos excesivos, seguramente porque disponían solo de tres cuartos de hora de actuación supieron aprovechar eligiendo un buen set list, variado y entretenido en el que estuvieron representados sus cuatro discos de estudio hasta la fecha. Tras un breve intro folkie enlatada empezaron a descargar con un sonido rotundo y limpio el cadencioso tema título de su última entrega “Solas” (2016) que no pareció el más adecuado para enganchar sobre todo porque la voz de Cormac Neeson sonaba demasiado baja algo que afortunadamente ya se solucionó en el siguiente tema, “On And On” que ya nos puso a menearnos con su contagioso ritmo y estribillo dejándose notar sobre manera la rotunda pegada del batería James Heatley que me gustó muchísimo, formando una más que competente base rítmica junto al  bajista Micky Waters, mientras que el guitarrista Paul Mahon cumplió sin excesivo brillo yendo de menos a más.
Uno de los temas en los que más me convenció Paul fue en la polvorienta “Preachin’” tirando de slide con una guitarra de caja metálica sacándola un sonido añejo perfecto para que Cormac se moviera compulsivamente palmeando e interactuando con el público, para tirar luego de armónica en la apasionada lenta de aires blues “Confort Zone” en la que se fue parcialmente el sonido de guitarra quedando muy arriba el bajo de Micky repuntando en la parte final sonando ya todo como debía, siguiendo con todo el rollo del mundo revisando el clásico de Rose Tattoo “Rock’n’Roll Outlaw” apareciendo en escena para apoyar en los coros Danny Nordahl, el bajista de Faster Pussycat.
Se relajaron con “Strange Kind Of Nothing” que sonó fantástica con Cormac apoyando con la pandereta, volviendo a la caña con “Spectacular” llena de groove y potencia, metiendo una marcha más con la rockera “Come Follow Me” que nos puso a corear y palmear junto al grupo, antes de finalizar con la cruda “New Horizon”  que supuso un buen cierre para una actuación que consiguió que volviera a recuperar el interés en esta buena banda digna heredera del espíritu Zeppelin.

Y a las nueve y tres minutos llegaba el momento de volver a disfrutar en directo de una de las bandas más grandes que ha dado el hard rock mundial, MR. BIG. Siempre es un placer asistir a los shows de los norteamericanos, creo que en la media docena de veces que los he visto jamás me han decepcionado, mostrando siempre su inmensa clase y técnica, pero además haciéndolo de forma divertida y atractiva para su público que una vez más se entregó sin condiciones desde los primeros acordes de la tremenda “Daddy, Brother, Lover, Little Boy” con la que comenzaron de forma frenética provocando la locura del personal.
Con un Eric Martin sencillamente inmenso, parece que sigue vigente su pacto con el Diablo aunque sonando a un volumen excesivo por momentos tapando incluso al resto de la banda, sobre todo a la guitarra de Paul Gilbert  que se quedó algo corta en ocasiones. Por su parte el bajo de Billy Sheehan y la batería de Mike Starr creo que sonaron bastante equilibrados, dejando su parte de protagonismo a Pat Torpey que con un pequeño set de percusión junto al de Starr acompañó prácticamente de forma testimonial durante buena parte del show, un detallazo de sus compañeros que siguen contando con el después de ser diagnosticado de Parkinson hace unos años, y que muestra la enorme fuerza de voluntad de Pat siempre con una sonrisa en la boca.

Tras la exhibición inicial, taladros incluidos, siguieron sin pausa con los redobles y las líneas de bajo de “American Beauty” uno de los mejores temas de la última etapa del grupo con el que siguieron enganchándonos, para continuar con una vibrante “Undertow” que sonó tremenda, antes de volver a los inicios con la siempre espectacular “Alive and Kickin’” apareciendo por primera vez Torpey en escena acompañando con las panderetas y los coros como Sheehan y Gilbert mientras Martin seguía a lo suyo dando la vuelta al pie de micro a modo de volante y cantando magníficamente.
Vuelta de tuerca rítmica y cañera con “Temperamental” ampliamente coreada interactuando con la voz principal y el público en su pegadizo estribillo, relajándose el ritmo con la preciosa “Just Take My Heart” con Torpey en el kit grande de batería  marcando el ritmo junto a los palmeos del respetable y a la inmensa melodía de guitarra de Gilbert, sin duda uno de los momentos cumbre del show, sucedido por “Take Cover” otra pieza plena de cálido encanto, al igual que la inmensa “Green-Tinted Sixties Mind” en la que Eric cambió un poco la melodía de voz pero que quedó tan bien como siempre.
Hubo que esperar un buen rato para escuchar en directo el primer tema del último disco del grupo, “Defying Gravity”, y la elegida fue la vacilona “Everybody Needs a Little Trouble” que no desentonó en absoluto después de la tremenda remesa de clásicos que nos habían regalado y en la que Gilbert tomó mayor protagonismo doblando a las voces. Vuelta a los clásicos para dejarnos “Price You Gotta Pay” con Sheehan tirando de armónica y con Eric ayudándole tocando el mástil del bajo creando ese rollo tan curioso que siempre nos ofrecen, antes de ceder el protagonismo absoluto durante diez minutos a Paul Gilbert que se marcó un estratosférico solo de guitarra apoyado por un bombo de pie, abriendo con los primeros acordes de “Back in Black” de AC/DC, cambiando luego de guitarra para dejarnos unas cuantas marcianadas al mástil.

Engancharon con otro de los temas nuevos, “Open Your Eyes” que pasó algo más desapercibida, seguramente con más de uno volviendo de la barra o del servicio aprovechando el solo, llegando a la parte más relajada del concierto con un tramo acústico que comenzó con la versión de “Wild World” de Cat Stevens que ya han hecho suya y que fue coreada a pleno pulmón, teniendo menos respaldo en la ingenua “Damn I’m In Love Again” que tampoco fue de las que más gustó, seguramente por ser otra novedad.
Se recuperó la electricidad y el ritmo con una excelente “Rock and Roll Over” que sonó bastante potente, y más aún “Around The World” que me encantó con su poderosísimo estribillo y  un espectacular pique de bajo y guitarra que dio paso a un menos atractivo solo de Billy Sheehan que supongo que para los bajista sería una masterclass de ocho minutos que a mí se me hicieron un poco pesaditos, reconociendo siempre la inmensa calidad técnica del neoyorquino.

Volvió el duelo de mástiles entre palmas para saludar una frenética “Addicted To That Rush” con Martin preguntando y provocando al público antes de presentar a la banda que fue ampliamente ovacionada, sobre todo un Torpey que recogió el cariño de todos los presentes para participar en el mega hit del grupo “To Be With You” de nuevo con la acústica presente y con esos coros enormes que fueron tapados por momentos por las voces de los fans que la cantaron prácticamente en su totalidad creando una impresionante atmósfera.
Después de este entrañable momento llegábamos a la recta final de la velada con “1992” otro de los temas nuevos que sonó bastante bien, precediendo el aullido de Sheehan que daba paso a una aplastante “Colorado Bulldog” que nos dejó sin aliento antes de despedirse definitivamente con una “Defying Gravity” que si bien sonó perfecta no me pareció la más adecuada para cerrar, quizá debieron cambiar el orden y tocarla después de “1992”.

En cualquier caso dos horas de excelente hard rock, con una banda siempre impresionante mostrando una inmejorable forma y que con esos pequeños matices apuntados anteriormente nos ofrecieron uno de los mejores conciertos que les recuerdo con un set prácticamente inmejorable derrochando simpatía y buen hacer sin perder un ápice de clase, precedido además de las buenas actuaciones de Faster Pussycat y de The Answer para  completar uno de los carteles más competentes de los últimos meses en Madrid.

Mariano Palomo

BROTHER FIRETRIBE / SHIRAZ LANE

4 de noviembre 2017. Sala Caracol


Noche finlandesa en Madrid con presencia doble de bandas del país nórdico que con distintas propuestas musicales que resultaron de lo más interesantes y competentes cada una en su estilo, aunque con mayor nivel por parte del cabeza de cartel que fue el que más público convocó para completar unas tres cuartas partes del aforo de la sala de Embajadores.

Comenzaron con exquisita puntualidad a las 20:00 h. los hard rockeros sleazies SHIRAZ LANE, una joven banda con un LP en el mercado “For Crying Out Loud”(2016) y un EP anterior “Be Slave Or Be The Change” (2015) que no me llamaron excesivamente la atención en su momento con unos temas que me sonaban excesivamente sucios y simples, pero que ganaron mucho en directo, me sonaron más frescos y directos, con una puesta en escena absolutamente descarada y enérgica acorde con la gran imagen y juventud de sus músicos.

Cuando entramos en la sala ya sonaban los demoledores riffs de la pegadiza “Wake Up” ideal para meternos en harina de la mano de una banda liderada por Hannes Kett, que se reveló como un gran maestro de ceremonias haciendo todo lo que un frontman que se precie debe hacer calentando al personal que poco a poco iba dando color a la sala, además de cantar bastante mejor de lo que me esperaba con su indisimulable pasión por Sebastian Bach. Hannes estuvo perfectamente secundado por los guitarristas Miki Kalske y Jani Lane que desarrollaron una muy buena labor, sobre todo el segundo dejando notables solos, mientras que el bajista Joel Alex no paraba de moverse y provocar, marcando el ritmo junto al batería Ana William que también cumplió perfectamente.

Tras “Wake Up” atacaron por sorpresa con “Carnival Days” un tema nuevo más atemperado y sensual que aparecerá en su próximo trabajo dentro de unos meses y que no desentonó antes de que aparecieran por primera vez los miembros de Brother Firetribe con unas caretas para invitarles a unos chupitos, algo que se repitió en más ocasiones, cosas del último concierto de la gira. Volvieron a su primer disco con  la divertida “Begging For Mercy” con un punto gamberro y chillón incluyendo un vacilón guiño al clásico del reggae “No Woman No Cry” para atacar después con “Harder To Breathe” más dura y pesada que conocíamos a pesar de ser nueva ya que está disponible su vídeo clip como adelanto de su próximo disco.

Con “Story To Tell”  atemperaron un poco el ritmo sin perder dureza como previo para hacer las presentaciones entre coreos y aplausos del público entregado a saco con otro tema nuevo “People Like Us” divertido y melódico fue de las que más me gustó de la noche, bajando un poco el ritmo y densificándose con la también nueva “Shangri-La” que me dijo bastante menos.

Para el final quedaron “Mental Slavery” con un rollo Skid Row total, macarra y poderoso con un riff que recuerda mucho al de “Monkey Business” de los norteamericanos, y el cierre totalmente festivo con “Out There Somewhere” sleazy total a lo Pretty Boy Floyd con Hannes y Joel bajando para mezclarse entre el público sin parar de moverse e interactuar. Buen cierre para una actuación que me convenció bastante más de lo que esperaba de un grupo que sin descubrir nada ni tener un nivel técnico excesivo, si mostraron una actitud total creyendo plenamente en lo que hacen divirtiendo y divirtiéndose.

Como decía antes la mayoría de los allí presentes acudimos al reclamo de BROTHER FIRETRIBE, una banda que ha ido creciendo de forma exponencial trabajo tras trabajo y que casi sin darnos cuenta llevan tres lustros colándose entre las preferencias del público melódico ofreciendo un exquisito A.O.R. lleno de clase pero también con alguna concesión al hard y al sinfónico. Al contario que Shiraz Lane, estos me conquistaron desde que escuché su primer disco, mejorando a cada entrega para llegar un excelente “Soundbound” cuarto trabajo del grupo publicado hace unos meses y que defendieron ampliamente en su concierto del pasado sábado.

Así comenzaron tras la original intro que le da título con “Help Is On The Way” que ya puso a palmear al público que estaba por la labor entregándose desde el primer minuto para sorpresa y alegría del grupo que no paró de sonreír y mostrar su agradecimiento ante una audiencia más numerosa de lo que muchos podíamos esperar. Con un señor cantante como Pekka Ansio Heino (Leverage) al frente que mostró un delicioso timbre vocal aunque por momentos parecía quedarse un poco a medias a la hora de terminar algunas estrofas de larga duración, ayudado en los coros por el bajista Jason Flinck que tuvo mucho protagonismo a pesar de que su micro no sonó todo lo bien que hubiera sido deseable, y con unos mínimos apoyos por debajo de los teclados de Tomppa Nikulainen, algo que me gustó mucho ya que prefiero que algún coro quedé menor pero que sea real a que todo sea disparado y artificial.

Sin apenas respiro continuaron con “Indelible Heroes” precioso tema de puro A.O.R. que sonó espectacular con un excelente trabajo a la guitarra de Emppu Vuorinen (Nightwish) que se marcó un conciertazo creando unas buenísimas melodías junto a los teclados de Tomppa, sonando realmente limpios sustentados por la precisa base rítmica formada por Jason y por el batería Hannes Pirila.

Primer recuerdo para el álbum de debut del grupo “False Metal” (2006) con la festiva “One Single Breath” previa charla de Pekka que en algunos momentos abusó del recurso de dirigirse al público con algunos discursos un poco largos. Vuelta a la actualidad con “Heart Of The Matter” que también sonó magnífica, al igual que el temazo “For Better Or For Worse” que fue de lo mejorcito de la noche con su estribillo pegadizo y su gran melodía de teclados arrancando los oes del respetable, bajando un poco el pistón con la más relajada “Shock”, recuperando el pulso más festivo y directo con la maravillosa “Runaways” en la que Pekka sufrió algo más de la cuenta para llegar a sus partes más altas pero con un Emppu superlativo a la guitarra.

Encaramos la segunda mitad del show con la sugerente “Last Forever” otro encantador momento al que sucedió la motivante “Taste Of a Champion” que puso la nota más épica de la noche con su estribillo y su ambientación plenas de positiva energía, para continuar con otro recuerdo primigenio descargando la cañera “I’m On Fire” que fue de lo más heavy del concierto, recuperando el sonido más A.O.R. con “Big City Dream” mandando las armonías vocales y las teclas de Tomppa.

Ibamos llegando al final con otro de los temas más relevantes del último disco “Give Me Tonight” sencillamente brutal como sonó en directo con su estribillo coreado a pleno pulmón desprendiendo optimismo y buen rollo, como sucedió con la esperada “Heart Full Of Fire” tema título del segundo disco del grupo con el que dieron su primer gran salto y que fue una delicia escucharla en vivo, para llegar al bis de forma hard rockera y festiva con “I Am A Rock” que se convirtió en un controlado desparrame con todos los Shiraz Lane acompañando encima del escenario para completar un fin de fiesta magnífico en una noche realmente divertida y elegante de la mano un señor grupazo como Brother Firetribe, y de otro grupo como los Lane que si siguen mejorando pueden ser una buena alternativa dentro del sleazy escandinavo.

Texto: Mariano Palomo

Fotos: Diego L. Pérez

martes, 13 de junio de 2017

FOREIGNER


10 de junio 2017. Sala La Riviera

Justo ocho años después, en la misma sala de la ribera del Manzanares, volvía a visitarnos una de las bandas más grandes de la historia del rock, FOREIGNER. Hasta aquí todo igual, pero afortunadamente hubo cosas que se mejoraron respecto aquella cita de 2009, aunque también hubo otras que nos dejaron un poco a medias.

Empezando por lo más positivo, sin duda el llenazo que registraba la sala como hacía tiempo que no recordaba, con un público más allá del habitual de los conciertos de rock melódico, haciendo que esta vez ni el calor sofocante ni las vacaciones prematuras de algunos fueran obstáculo para que se lograra el Sold Out semanas antes del show. Un ambiente magnífico con una concurrencia entregada desde el primer al último segundo disfrutando de un sonido prácticamente inmejorable y participando ampliamente a la hora de acompañar los temas del grupo.

Y aquí, en la elección de los temas, pudimos compartir más de una opinión que echaba en falta alguno fuera de los habituales, venían celebrando el cuarenta aniversario de la banda y podía esperarse alguna sorpresa, me hubiera gustado que hubieran incluido algo de su última etapa o del incomprensiblemente ignorado “Mr. Moonlight” (1994) último disco que grabaron con Lou Gramm, aparte de otro clasicazo como “Say You Will” que en este caso no tuvieron a bien interpretar, aunque hubiera sido en acústico como en su anterior visita seguro que nos hubiera vuelto a saber a gloria.

Bien podían haber caído alguno de esos temas en lugar de los diez minutos de solos de teclados y batería, bastante dinámicos por otra parte, pero que no se acabaron de entender demasiado más allá de para dar descanso al veterano fundador de la banda Mr. Mick Jones, y es que setenta y dos años son muchos años y por muy buen aspecto y por muchas ganas que se pongan el físico tiene un límite.

El set en sí evidentemente estuvo plagado de hits absolutos de la discografía del grupo, siendo interpretados con el gusto y elegancia que solo ellos saben hacerlo por lo que poco lugar a la queja puede quedar, eso sí, en esta ocasión algo rebajados de tono y velocidad sobre todo partir del segundo tercio del concierto. Un concierto que empezó a saco con la magnífica “Doble Vision”, con todo sonando perfecto, en su sitio, sin estridencias, con un Kelly Hansen enrome como frontman fantásticamente acompañado a los coros por el incansable Jeff Pilson haciendo virguerías con su bajo, y por los no menos brillantes guitarristas Tom Gimbel mostrando su polivalencia, Bruce Watson perfectamente integrado ya en el engranaje del grupo, y el citado Jones, sin olvidarnos del divertido teclista Michael Bluestein y del batería Chris Frazier (ex Alice Cooper, Steve Vai) que estuvo soberbio.

Casi sin respiro enlazaron con una pletórica “Head Games” con Hansen acompañando con la pandereta por primera vez provocando los primeros palmeos de un público que se acabó de entregar con la primeras notas de ese monumento a las armonías vocales que es “Cold As Ice”, sencillamente gloriosa con el vocalista ex de Hurricane bajando al foso para saludar al público mientras seguía cantando y con Jones al teclado al igual que en la preciosa “Waiting For A Girl  Like You” que sonó espectacular, y en una versión ligeramente decelerada de “That Was Yesterday”.

Recuperaron velocidad con la enérgica “Dirty White Boy” tras la pertinente charla de Kelly preguntando si había alguna chica mala en la sala, por la respuesta obtenida parece que no eran pocas. Vacilando con las maracas, provocando, moviéndose, show en estado puro respaldando otro gran tema en el que el respetable seguía cantando y participando como en la entrañable “Feels Like The First Time”, otra de las que me pareció más pausada que en otras ocasiones, antes de llegar a uno de los momentos cumbres de la velada con Gimbel sacando a escena su saxo sin parar de moverse dejándose el aliento para una tremenda “Urgent” que hizo que a más de uno se le pusiera el vello de punta, además de por el aire acondicionado de La Riviera.

Aquí se cortó un poco el rollo cono los referidos solos de Bluestein y Frazier que no estuvieron mal pero que perfectamente podían haber cambiado por un par de temas como decía antes. Supieron enganchar después con una extendida versión de “Juke Box Hero” como suele ser habitual en sus conciertos con gran protagonismo del trío de guitarras pero en esta ocasión sin guiños ni referencias a bandas clásicas, llegando un grito sostenido de Hansen que parecía querer terminar de exhibir su enrome capacidad vocal.

Breve descanso y vuelta para los bises con Gimbel de nuevo dejando su magia con el saxo en una entretenida “Long Way From Home”, antes de llegar al single por excelencia del grupo, la balada de las baladas “I Want To Know What Love Is” que por muy manida que pueda resultar sigue sonando increíblemente bien transmitiendo un sentimiento enorme inmortalizado por un mar de móviles que no pararon de grabar durante su interpretación generosamente acompañada por el público que la cantó a capella en parte de su estribillo perfectamente guiados por Kelly.

Para el final volvieron al modo rockero con una divertida “Hot Blooded” con Hansen subido a una de las barras y poniendo un mini de cerveza mientras Pilson y Bluestein se cambiaban los papeles a mitad del tema haciéndose cargo el primero de los teclados y el segundo del bajo, rematando otra gran actuación en la que más para bien que para mal apenas hubo lugar a las sorpresas dejándonos un gratísimo sabor de boca. Mick Jones prometió que volverían el año que viene, esperemos que así sea y que, por pedir, a ser posible incluyan alguna novedad en su set (“White Lie”, “Rain”, “Can’t Slow Down”, “When It Comes To Love”). En cualquier caso les seguiremos recibiendo con los brazos abiertos.

Mariano Palomo